Una cosa es pedirle a la IA una página web y otra muy distinta crear un sitio que funcione de verdad
Hoy en día, entrar en una IA y escribir «hazme una página web» es fácil. Lo que no es tan fácil es convertir eso en un sitio web real, profesional, personalizado y preparado para trabajar.
Hoy en día, YouTube está lleno de vídeos que te dicen que puedes hacerte una página web tú misma, en cinco minutos, sin saber nada y con ayuda de la inteligencia artificial. Y sí, entrar en una IA y escribir «hazme una página web» es fácil. Lo que no es tan fácil es convertir eso en un sitio web real, profesional, personalizado y preparado para trabajar.
Una cosa es conseguir una página más o menos bonita en una pantalla. Otra muy distinta es crear un sitio con dominio propio, bien adaptado al móvil, con botones que funcionen, vías de contacto, opciones de compra, descargas, accesos externos, textos legales y herramientas pensadas específicamente para el negocio de esa persona.
Eso es precisamente lo que hice en la web de Medium Rosana.
Una web creada para su manera real de trabajar
Rosana no necesitaba una plantilla genérica ni una web que pudiera servir igual para una médium, una peluquería o una tienda de tornillos. Necesitaba un espacio que mostrara quién es, qué ofrece y cómo trabaja, pero también herramientas que pudiera utilizar y actualizar sin depender de mí cada vez que cambiara una fecha.
Por eso, además de crear su sitio web, sus secciones, su imagen personalizada, sus accesos a WhatsApp y los elementos necesarios para presentar y vender sus servicios, desarrollé para ella dos espacios muy especiales.
Un espacio dinámico para anunciar sus directos de mediumnidad en TikTok
Rosana realiza directos de mediumnidad en TikTok y necesitaba poder anunciar fácilmente cuándo sería el siguiente. Para ello le creé un módulo de configuración privado, protegido con contraseña, desde el que ella misma puede cambiar:
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Pero quise ir más allá. Como a sus directos pueden acudir personas de diferentes países de habla hispana, añadí las banderas de distintos países con la hora equivalente en cada uno. De esta forma, cualquier persona que visite la página puede saber a qué hora se celebra el directo en su propio país, sin tener que hacer cálculos ni buscar conversiones horarias.
También incorporé botones para añadir el evento directamente a Google Calendar o a Outlook Calendar. Y, si la persona entra en la web cuando ya ha llegado la hora, dispone de otro botón que la lleva directamente al directo de Rosana en TikTok.
No es un adorno ni una sección puesta para rellenar. Es una herramienta creada para facilitarle el trabajo a Rosana y evitar que sus seguidores se pierdan sus directos.

La sorpresa: un espacio especial para presentar su curso
Rosana también me pidió una sección para mostrar su nuevo curso. Podía haber colocado una imagen, un texto y un botón, y técnicamente habría cumplido con lo que me solicitó. Pero no me conformé con eso.
Su curso combina una parte online ya grabada con otra parte que se realiza en directo a través de Zoom. Por ese motivo, las fechas de las sesiones en directo van cambiando con cada nueva edición.
La sorprendí creando un segundo espacio especial para presentar el curso al mundo, conectado al mismo módulo privado de configuración. Desde allí puede modificar también la fecha de la próxima sesión en directo del curso, de forma sencilla y sin tener que pedirme que actualice la web cada vez.
De este modo, desde un único lugar protegido con contraseña, Rosana puede gestionar tanto la imagen, la fecha y la hora de sus directos de mediumnidad en TikTok como la fecha de la próxima convocatoria en directo de su curso.
Esto es lo que para mí significa crear una web personalizada: no colocar cuatro bloques bonitos, sino pensar en lo que esa profesional necesita hoy y en lo que le facilitará el trabajo mañana.

La IA puede crear una página, pero no conoce tu negocio
No tengo nada en contra de la inteligencia artificial. Al contrario: la utilizo en mi trabajo y me parece una herramienta extraordinaria. Pero una herramienta no sustituye automáticamente el criterio, la experiencia ni el trabajo necesario para convertir una idea en un sitio web completo.
Una IA puede generar una página. Lo que no hace por sí sola es sentarse contigo, entender tu actividad, decidir qué necesita tu cliente, crear una identidad coherente, preparar un acceso privado, configurar botones de compra, enlazar WhatsApp, permitir la descarga de un PDF, conectar calendarios, ajustar el sitio al móvil, ponerlo online, vincular el dominio y comprobar que todo funcione correctamente.
Y tampoco sabe qué detalle especial puede hacer que tu web deje de parecer una plantilla y se convierta en una verdadera herramienta para tu negocio.
Hoy parece que todos tenemos que saber hacerlo todo. El dentista, además de hacer empastes, tiene que diseñarse la web para ahorrarse unos euros. La terapeuta tiene que atender a sus clientes, crear contenidos, grabar vídeos, aprender diseño, entender de dominios, alojamientos, código, posicionamiento y configurar botones de pago.
Pues no. Zapatero a tus zapatos.
Si quieres hacerte tú misma una web y te da igual que el resultado sea básico o poco profesional, adelante. Pero si quieres un sitio totalmente operativo, personalizado y pensado para ayudarte a vender y trabajar, la cosa cambia.
Porque muchas veces se empieza con toda la ilusión, llega el primer bloqueo técnico y la web se queda a medias. O se termina una página, pero después no se sabe cómo publicarla. O se publica, pero los botones no funcionan bien. O en el ordenador se ve estupenda y en el móvil se desmonta. O no tiene políticas legales. O no permite comprar, descargar, reservar ni contactar con facilidad.
Una web no está terminada porque se vea bonita. Está terminada cuando funciona.
También importa lo que pagarás después
Hay otro detalle del que casi nadie habla cuando te anima a crear una web rápidamente: el alojamiento.
Hace un tiempo conocí el caso de una clienta a la que le cobraban más de treinta euros al mes solo por el hosting. Eso supone alrededor de 400 euros al año y, dependiendo del servicio contratado, la cifra puede acercarse a los 500.
En las webs que creo puedo ofrecer alojamiento sin esa cuota mensual. El ahorro de un solo año puede servir para pagar una parte importante de la propia web, o incluso prácticamente toda, según el proyecto.
Pero este tema merece un artículo aparte, porque hay bastante que explicar y muchas personas están pagando cada mes cantidades que podrían ahorrarse. Lo contaré muy pronto.
Tu web debe trabajar contigo, no darte más trabajo
La web de Medium Rosana no es simplemente una presentación bonita. Es un sitio creado a su medida, con herramientas que ella puede gestionar, accesos útiles para sus seguidores y espacios pensados para sus servicios reales.
Eso es lo que hago en 🌸Florece con Anna: no fabrico páginas iguales cambiando cuatro colores y una fotografía. Creo espacios digitales personalizados, con alma, pero también con cabeza, estrategia y funciones que sirvan de verdad.
Porque una web profesional no consiste únicamente en estar en Internet. Consiste en tener una casa digital propia que represente tu trabajo, facilite la vida a tus clientes y te ayude a crecer.
Y eso, por mucho que algunos vídeos de YouTube prometan lo contrario, no se consigue escribiendo una frase en una IA y apretando un botón.